Tras su estreno mundial en la Berlinale – Festival Internacional de Cine de Berlín (Alemania) y un amplio recorrido por festivales internacionales, Alrededor del Paraíso, de la cineasta alemana Yulia Lokshina, tuvo su estreno en Paraguay en Cine de Barrio, en el marco del cierre del ciclo de cine documental “Fragmentos”.
Por Yosué Ayala
En la misma jornada, los asistentes pudieron participar de un conversatorio junto a Lokshina, Sebastián Peña Escobar, productor paraguayo del documental, y otros integrantes del equipo. Sintonía conversó en exclusiva con la realizadora horas antes de la esperada proyección.
“El Paraíso Verde”
El documental sigue las historias de jóvenes paraguayos y de integrantes de la comunidad de migrantes alemanes de El Paraíso Verde, quienes buscan concretar sus propios sueños en una misma tierra: Caazapá, territorio marcado por mitos y leyendas.
Lokshina, reconocida documentalista detrás de filmes como Rules of the Assembly Line, at High Speed (2020) y Active Vocabulary (2025), cuenta qué despertó su interés por este fenómeno:
“Nos intrigó mucho esta existencia paralela de estas diferentes comunidades. Queríamos comprender las estructuras de las utopías de escape que surgen a nuestro alrededor”, relata Lokshina al ser consultada sobre cómo nació su interés en el proyecto.
“Estas utopías comercializan y venden la idea de una libertad personal sin restricciones como su fundamento; cómo se relaciona la libertad con el poder; y también cómo son las vidas de las personas que viven dentro de ellas, las ideologías por las que se rigen y el precio que pagan por esta forma de vida”, concluye la realizadora.
“También queríamos comprender cómo estos lugares afectan a las poblaciones locales, ya que continúan una línea histórica de llegadas y misiones europeas en el país y en el continente. Y, finalmente, qué papel desempeñan la mitología y los mitos en la construcción de las comunidades”.
Un encuentro fortuito
Yoha es una de las protagonistas de la película. Su encuentro con Lokshina se dio de manera casual: se conocieron en una cafetería. Con el tiempo, Yoha se convirtió en una especie de guía local no oficial de la región, antes de terminar siendo una de las protagonistas de la película. Algo similar ocurrió con otros de los protagonistas locales.
Al ser consultada sobre el acercamiento a las comunidades que forman parte del relato, Lokshina comenta:
“El contacto con la gente local fue muy abierto y estuvo lleno de curiosidad. Sin embargo, el acceso al asentamiento fue un poco más difícil, ya que se trataba de un territorio privado y cerrado al que necesitábamos obtener permiso para ingresar. Además, muchas personas de la comunidad tenían bastante desconfianza hacia los medios de comunicación y el periodismo, por lo que pasamos mucho tiempo conversando sobre nuestro proceso de realización cinematográfica y sobre nuestra manera de entender el cine”.
En cuanto al apoyo local, Lokshina destaca especialmente su relación profesional y personal con Peña Escobar, quien, además de desempeñarse como productor, terminó convirtiéndose en su amigo.
“Tuvimos mucha suerte de que Seba se convirtiera en un amigo y en un querido colaborador del proyecto a lo largo de los años. Nos conocimos a través de un amigo cineasta que tenemos en común. La casa de Seba se convirtió en un punto de apoyo y él se convirtió en nuestro asesor en diferentes aspectos relacionados con el proyecto: cuestiones sobre la cultura y la historia local”, comenta con alegría Lokshina.
“Conocimos a personas muy queridas en el camino y también tuvimos experiencias muy desafiantes durante el rodaje. Observamos lo fácil que es crear un mito y lo difícil que resulta cuestionarlo o deconstruirlo”.
Un mosaico narrativo
La película recorrió diversos festivales internacionales, donde generó discusiones interesantes y, en ocasiones, emocionales entre el público.
Lokshina destaca que el equipo nunca buscó ejercer un control político sobre la imagen:
“A través de sus protagonistas, la historia aborda cuestiones relacionadas con cómo nosotros, como individuos y comunidades, negociamos qué es la realidad; cómo distinguimos entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo verdadero y lo falso; y cómo esta negociación puede convertirse en un modelo de negocio”, señala la directora al ser consultada sobre la recepción internacional del documental.
“La película es un mosaico de diferentes perspectivas. Algunas de ellas son confusas y radicales y, en ocasiones, tienen un alto precio. Y nos desafían, como espectadores, a reflexionar sobre nuestras propias posiciones”, señala la cineasta.
Volver a casa
Muchas veces, los documentales que narran historias vinculadas a un determinado territorio no logran tener un estreno en el mismo lugar donde fueron filmados. Afortunadamente, este no es el caso.
“Para nosotros es muy significativo volver a Paraguay con la película y mostrarla en el lugar donde fue filmada. Estamos especialmente entusiasmados por regresar a Caazapá y mostrar la película a las personas cuyas historias estamos contando, que viven en la región que retrata la película y que, de una manera u otra, formaron parte del proceso de filmación”, comenta con alegría Lokshina.
Al ser consultada sobre sus próximos proyectos en el mundo audiovisual, la directora comenta: “Estoy trabajando en dos proyectos diferentes: uno situado en Alemania y otro que nuevamente está relacionado con Sudamérica”, dejando abierta la posibilidad de un nuevo regreso a esta parte del mundo.
Sobre “Fragmentos”
El ciclo “Fragmentos” concluyó con Alrededor del Paraíso. El espacio reunió seis miradas sobre la memoria, la naturaleza, la identidad y la música del Paraguay, con el apoyo de la Fundación Itaú Paraguay y el INAP (Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo).
Invitamos a los interesados a seguir a Cine de Barrio a través de sus diferentes redes sociales para conocer sus próximas actividades y propuestas cinematográficas.







