Paraguay también suena espeso, psicodélico, progresivo y experimental
“Canciones de paisajes áridos, calurosos, distorsionados e hipnóticos” - Por Akacuervo
Los sonidos de Paraguay van cambiando o, mejor dicho, se suman sonidos y formas de interpretar este momento de la historia que nos toca transitar y escuchar.
Esos sonidos muchas veces hay que buscarlos; no tienen formas comerciales de expresión y comunicación. Muchos de esos sonidos no hacen concesiones ni buscan aceptación: son obras extensas, poderosas, experimentales, etéreas, hipnóticas y nada radiales.
Este viaje sonoro y sensorial alimenta imágenes de esta ciudad vacía, calurosa y por momentos distópica y posapocalíptica de algún domingo asunceno, pero también ese paisaje árido, distante y desértico camino al Chaco.
Sonidos envolventes, hipnóticos y experimentales en las cavernas y colores de las “Tierras Malas” de Ypané; esos sonidos regresan a la ciudad para hacerse eco en las casonas abandonadas de puertas antiguas, ventanales gigantes y techos inalcanzables del centro.
Se meten sin permiso reivindicando la esencia de estos sonidos y vuelven a salir para que puedas experimentar y ver esta ciudad que se moderniza lenta, donde lo verde resiste en el cemento. Escuchamos y vemos incrédulos que esta ciudad que compartimos es nuestra.
Esos paisajes áridos y secos, esta ciudad oculta y diferente que redescubrimos a través de estos sonidos —que ahora vemos con otros ojos y escuchamos con otros sonidos— también nos pertenecen.
Esos sonidos de los que hablamos se encuentran en estas bandas; algunas ya inactivas y otras siguen creando obras que evolucionan y van cambiando la imagen sonora de Paraguay.
Todas las bandas las pueden encontrar en plataformas.