Resistiendo la embestida: Cuatro Pesos de Propina en La chispa
¿Cómo se transforma una experiencia sonora en un elemento cultural identificatorio? ¿Qué es lo que late dentro de cada individuo de una sociedad que no puede ser detenido con limitaciones externas? ¿Cómo apagar el calor de un sentimiento que puede llegar a cambiar paradigmas en cualquier parte del mundo? Intentamos buscar alguna respuesta con ayuda de Gastón Puentes, vocalista de la agrupación uruguaya Cuatro Pesos de Propina, que deleitó al público local el pasado 6 de diciembre con un recital gratuito en uno de los centros culturales más importantes de Paraguay, La Chispa.
Por Toby Galeano
El 7 de septiembre del 2019 Cuatro Pesos de Propina se presentó por primera vez en Asunción durante el festival Cosquín Rock, sin embargo, previamente sucedió algo bastante particular que Gastón lo recuerda de esta manera: “Llegamos un día antes y avisamos en una historia de Instagram que iríamos a La Chispa a tomar una cerveza. Ese día cayó gente con banderas, sacando fotos y filmando. Eso no lo superamos jamás”.
Una anécdota que pareciera ser simple al resumirla en un párrafo, pero que entre líneas deja un mensaje clave sobre la relación artista-público; y es que tras esto es posible reflexionar cuán importante es la conexión que puede existir entre estas partes, el simple hecho de haber compartido unas cervezas con los fanáticos generó un sentimiento que seis años después se convertiría en algo mucho más significativo para la comunidad de este centro cultural, y no quedaría solamente como un suceso aislado en aquella recordada ubicación sobre la calle Estrella.
Los uruguayos no fueron los únicos en realizar una visita informal a este espacio, otros artistas internacionales tuvieron también su momento, pero doy especial destaque a este antecedente porque su segunda visita se produjo en un contexto totalmente diferente. Pues ante miradas críticas, la misma puede considerarse como una respuesta, no solo artística, sino política, a la situación que atraviesa nuestro país en cuanto al desarrollo de las artes y la cultura.
No se apaga
Desde el mencionado acontecimiento, el tiempo avanzó y el movimiento cultural creció cada vez más en “la calle que un día se tomó”, multitudinarios eventos tuvieron espacio semana tras semana, mes tras mes, año tras año; pero el imperio que tomó tanto tiempo en construirse, cayó en un día a mediados del 2024.
El coordinador de La Chispa, Sebastián Coronel, fue imputado y posteriormente acusado por el hecho punible de polución sonora, bajo los preceptos de una ley de 1997 que había sido ya derogada en el 2020 por otra, que hasta ese momento, todavía no contaba con una ordenanza municipal que regulara los niveles de volúmenes en Asunción. Propios y terceros, con posturas contrarias al oficialismo, no tardaron en elevar la voz alegando una sola explicación: persecución política.
A la par, en la “Madre de Ciudades” abundaban las irregularidades, salía a la luz que el entonces intendente había malversado fondos; además, entre estaciones de servicios emergidas por doquier y espacios públicos demacrados cual zona de guerra, otros eventos culturales se realizaban con sellos blindados por el estado. ¿Por qué no corrían con la misma suerte? Evidentemente en ese punto existía una luz incómoda para el autoritarismo.
El cuestionado juicio se llevó a cabo, los representantes del Ministerio Público y el Poder Judicial aprovecharon el vacío legal existente al momento de la acusación, forzando un resultado desfavorable para Coronel, conocido de cariño como “El Cuaji” (tal como él prefiere que lo llamen). Pero los representantes de este espacio junto con los más fieles seguidores no bajaron los brazos y, bajo la máxima de “La chispa no se apaga”, trasladaron el centro cultural a la ubicación en la que se encuentra hoy día para seguir apostando por la cultura callejera y la autogestión.
Gastón Puentes, haciendo una comparativa con la visión de la gestión cultural de su país, mencionó que el pueblo uruguayo está muy vinculado a géneros como la murga y el candombe; así también, enfatizó sobre la importancia de que estos vínculos puedan ser fortalecidos desde el nicho, desde donde germina el sentimiento y la identidad de un individuo o una sociedad: “Estos espacios de cultura son los principales generadores de un sentimiento de arraigo, de lo común, del encuentro; de un montón de cosas que hacen a la identidad de un país. Ves que está muy arraigada la cultura del pueblo y te das cuenta de la importancia de la música en ese sentido”.
“A veces las autoridades no lo ven de esa forma, porque no se ve como una inversión, entonces se dificulta. En Uruguay la cultura es muy callejera, entonces pasa mucho que cuando uno organiza un evento o cierra una calle, el municipio tiende a ayudar para que eso suceda de una mejor manera. Lo contrario pasó acá”, de esta manera expresó la postura respecto al juicio mencionado anteriormente. Reafirmó que lo ideal sería que existiera el apoyo político para que las actividades culturales pudieran florecer en el asfalto.
Floreciendo en el asfalto
La reapertura de La Chispa en una nueva locación movilizó una vez más a toda una comunidad, el flujo del arte independiente reavivó la llama que había quedado dormida en la sombra del criticado actuar de las autoridades capitalinas.
Puentes reflexionó al respecto: “Creo que lo importante es eso, tener movidas autogestivas, cuidar estos espacios y nutrirlos también, que los artistas vengan a llenar estos lugares de música y que la gente acompañe. Porque es un pilar fundamental de lo que construye la cultura, sea acá o sea en Uruguay”.
Y tal como lo mencionó, las canciones de Cuatro Pesos de Propina nutrieron una noche más de arte autogestionado en las calles de Asunción. La chispita iniciaba el set en horas de la madrugada, convocando a la multitud que estuvo desde temprano apoyando a las agrupaciones que se presentaron anteriormente; Esa mezcla de placer y dolor, No hay tiempo y La llama siguieron con los cantos hasta el cielo, antes del baile al ritmo de Yamanterí.
Resonó como una oda a la perseverancia ante situaciones adversas “Resistiendo La embestida con el corazón”, la canción fue clave debido al contexto de esta presentación en vivo. En otro aspecto, el estribillo de Hoy sopa hoy complementó la idea con una metafórica crítica, “Que dura está la calle, vamos a meterla en la sopa, a ver si la ablandamos”.
El show siguió caminando al ritmo de Náufrago, Seguirte el vuelo y Mi revolución. Antes de pasar al último tercio, se hizo presente el tradicional cántico, “¡Cuatro Pesos, Cuatro Pesos, Cuatro Pe…!” acompañando la canción Glu Glu, con el agregado de un invitado especial, Franco Pinazzo en el violín.
Se iba la noche y también Cuatro Pesos de Propina, Eaeaapepe, Umpa y La balacera, entre un par de canciones más, cerraba la segunda visita de la banda uruguaya a este espacio cultural. Visita que dejó bien clara su postura, la cual puntualizó el vocalista al final de la entrevista, haciendo un llamado a toda la comunidad, a melómanos y a todo aquel que desee ver triunfar al arte independiente, para mantenerse firme y revertir las situaciones desfavorables: “El poder está en las personas, así que tarde o temprano se va a dar”.
Las fotografías son gentileza de Ángel Caballero (@sr.angelfeel)